Porque a veces la felicidad no es material ni proviene de drogas ni alcohol.
A veces la felicidad te la dan las personas, esas que sonríen cuando los días amanecen grises.
Las que te animan cuando las cosas no salen del todo bien.
Las que no cambiarías por nada del mundo.
Simplemente di; GRACIAS.
Porque se lo merecen.

