Respira, cuenta hasta tres.
Deja la mente en blanco durante unos instantes.
Piensa en todos los momentos buenos que has pasado.
Haz de estos momentos, un inolvidable recuerdo.
Siente, ahí, en el fondo de tu corazón, como los latidos retumban en tu pecho.
Sonríe, ya es hora de que lo hagas.
Y piensa...
Eres afortunado de tener todo lo que tienes ¿verdad?
Cuida esos instantes, seguramente irrepetibles.
Cuida a esas personas, que posiblemente no vuelvas a ver.
Y vive el presente, atrápalo, guárdalo en un hueco de tu corazón, en un hueco de tu mente, en un hueco de tu alma.
Ahora te das cuenta... ¡QUE AFORTUNADO ERES POR TENER TODO ESO!
Y ahora sí, tienes permiso de dar las gracias, a quién sea, por haberte dado todo.
Sonríe al mundo, sonríe a la gente y verás que tus problemas se esfuman como el humo de un cigarro encendido en pleno enero.
Relájate, ahora es momento de no pensar en cosas negativas.
Ahora, nada es malo, las guerras no existen, los problemas se van, y la tristeza... ¿Qué es la tristeza?
Te mereces un momento feliz, un momento de pensamientos positivos, un momento TUYO.
Aléjate de la rutina por un momento, ya tendrás tiempo de ocuparte de ella.
Te mereces ser feliz, aunque sea un instante.
Ese instante mágico, único.
Es una vida sin problemas, sin preocupaciones, ahora todo es de color rosa.
¡ABRE LOS OJOS!
Vuelves a la realidad, y ahora ves los problemas, como una cosa más.
Supéralos, dales una solución, pues nada es imposible si tienes una ilusión.
SONRÍE, los problemas son obstáculos de la vida, pero..
¡QUE ABURRIDA SERÍA LA VIDA SIN ELLOS!
Todo es un reto, una prueba, demuestra que puedes con ello, que ahora ya nada te cuesta.
¿Y sabes por qué?
Porque ahora eres feliz, y no hay nada más poderoso, que ver a una persona sonreír.
Paula Alonso Gómez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario